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miércoles, 19 de febrero de 2025

Las "Tablillas medievales" vs las tejoletas cervantinas.

 

Las "Tablillas Medievales" vs las tejoletas cervantinas:

La música medieval europea, y en particular las Cantigas de Santa María de Alfonso X "El Sabio", ofrece un valioso testimonio de los instrumentos y prácticas musicales de la época. La Cantiga 330 destaca por la presencia de unas las tablillas medievales, a menudo confundidas con las tejoletas. Buscaremos esclarecer las diferencias entre ambos idiófonos de entrechoque, así como explorar su contexto social y su representación en la iconografía medieval.

 




Características de las Tablillas Medievales

Las tablillas medievales eran instrumentos idiófonos de entrechoque fabricados en madera.

 Se utilizaban en una variedad de contextos musicales, desde entornos cortesanos hasta representaciones religiosas. Su ejecución permitía una rica sonoridad y variaciones en el ritmo:

Se fabricaban en  madera, un material duradero y flexible. Pequeñas y portátiles, se tañían sujetando una pieza en  la palma de la mano y la otra agarrándola con el pulgar, lo que facilitaba la ejecución rítmica. Se golpeaba una tablilla contra otra, generando un sonido seco y percutivo.

 

Las “tablillas medievales” se encuentran representadas en varios ejemplos iconográficos de la época, que las sitúan en un contexto social y cultural privilegiado: Del siglo XII destacamos el Monestir de Santa María de L´Estany, Barcelona. En una escena juglaresca y el Monasterio de Sant Cugat.

Entre 1240-1260 un medallón de Limoges, Francia con un joven músico tocando un aerófono para una bailarina con tablillas.

Del siglo XIII también las tablillas representadas en la techumbre Mudéjar de Santa María de Mediavilla, Catedral de Teruel. Aragón.

Entre este siglo y el siguiente “La danza de Miriam”, miniatura de Miriam y las mujeres bailando en honor al recibimiento de su rey David.

Estas representaciones sugieren que las “tablillas” eran instrumentos valorados en círculos nobles  y religiosos, lo que contrasta con su confusión con las tejoletas.

 

Las tejoletas, aunque comparten la clasificación como idiófonos de entrechoque, presentan diferencias notables:

En el material de fabricación de teja o pizarra, lo que les daba un sonido más agudo.

En su tamaño y forma. Generalmente más pequeñas y manipuladas entre los dedos, lo que exigía una técnica diferente. Se golpeaban entre sí, creando un patrón rítmico más directo.

Analizando su contexto social, las “tablillas” estaban asociadas a la música cortesana, mientras que las tejoletas eran utilizadas principalmente por las clases bajas. Su simplicidad en la fabricación y el hecho de que podían hacerse "para el momento" las convertían en un objeto de uso popular que incluso no llegaba a la altura de considerarse un instrumento musical.

Las “tablillas medievales” comienzan a desaparecer de la iconografía a partir del siglo XV, sin que se conozcan las razones exactas para esta tendencia. A diferencia de las tejoletas, que perduran en el uso popular y son mencionadas por Cervantes en “Rinconete y Cortadillo” (1605), que las hace famosas.  Las “tablillas”  caen en el olvido.

Las “tablillas medievales” y las tejoletas representan dos caras de la misma moneda en la música de la Edad Media. Mientras que las tablillas eran instrumentos nobles, presentes en la iconografía religiosa y cortesana, las tejoletas tenían un papel más popular. La distinción entre ambos no solo clarifica su uso en el repertorio medieval, sino que también enriquece nuestra comprensión de la diversidad organológica y social de la época.


Daniel S. Polo

Cómo citar: 
S. Polo, Daniel / Fecha de acceso/Las "Tablillas Medievales" vs las tejoletas cervantinas/The world of The Castanets/ https://castanetsworld.blogspot.com/


PARA SABER MÁS:





viernes, 26 de enero de 2018

LAS TEJOLETAS. Un instrumento villano.

Publicado en diciembre de 1982
En La Nueva España de Oviedo.


LAS TEJOLETAS.
UN INSTRUMENTO VILLANO.


CERVANTES LAS MENCIONA EN DOS DE SUS NOVELAS EJEMPLARES.



USADAS POR LAS MUJERES PÚBLICAS DE ROMA PARA LLAMAR LA ATENCIÓN.



Son las tejoletas muy similares a las tarrañuelas descriptas en otra ocasión, salvando las características que configuran a los dos instrumentos. Si las tarrañuelas eran de madera, las tejoletas se fabricaban de trozos de teja, platos o cántaros, con lo que formaban las tejuelas, que limadas por sus cantos para evitar cortes, se colocaban entre los dedos y se percutían.


Sobre su antigüedad debemos fiarnos de Pólux quien afirma eran llamadas PHRYGINDA por los griegos y se trataba de entreponer en los dedos de la mano izquierda tejuelas partidas y herirlas con la mano derecha a compás.

Llámense PHRYGINDAS por Pólux o LEPADAS por Ateneo, como afirma Rodrigo Caro, debemos hacer mención del estrato social que las utilizaba y quien mejor que Miguel de Cervantes, como mencionábamos anteriormente, para su comentario.



LAS TEJOLETAS EN LA OBRA DE CERVANTES

En 1.613 Cervantes publica doce novelas que forman un solo tomo dedicado al Conde de Lemos. Si en la mayoría hace referencias más o menos extensas de instrumentos musicales, será en “Rinconete y Cortadillo” y “El coloquio de los perros” donde menciona el instrumento que hoy nos ocupa.
En la primera, la acción se desarrolla en el patio de Monipodio, representado como punto de reunión de ladrones, mendigos, falsos mutilados, supuestos estudiantes y prostitutas, que debían pagar un “impuesto de circulación” –si los finos me permiten el término- para ejercer su profesión con tranquilidad. Las tejoletas fabricadas por Monipodio, así como su uso, no merece más comentario que la descripta por su autor:

“A todo esto dijo Monipodio:
- Todos voacedes han hablado como buenos amigos, y como tales amigos, se den las manos de amigos.
Diéronselas luego, y Escalanta, quitándose un chapín, comenzó a tañer en él como en un pandero; la Galanciosa tomó una escoba de palma, nueva, que allí se halló acaso, y rascándola, hizo un son que, aunque ronco y áspero, se concertaba con el del chapín. Monipodio rompió un plato, y hizo dos tejoletas, que, puestas entre los dedos y repicadas con gran ligereza, llevaba el contrapunto al chapín y la escoba.”

Rodríguez de Guzmán, Manuel.Rinconete y Cortadillo. 1858. Fragmento.

Nos llama la atención el uso de ciertos objetos, a los que no osamos llamar instrumentos musicales por que no era este el fin de su fabricación y su uso como acompañamiento musical es casual, como son el chapín o chanclo de corcho que está forrado de cordobán y la escoba de la que se espantan Rinconete y Cortadillo por no haberla visto nunca.
“-¿Admíranse de la escoba?. Pues bien hacen, pues música más presta y más sin pesadumbre ni más barata, no se ha inventado en el mundo;” …… “ tan mañera de tocar, tan si n trastes, clavijas ni cuerdas, y tan sin necesidad de templarse; a un voto a tal que la inventó un galán desta ciudad, que se pica de ser un Hector en la música.”
D. Miguel Querol Gavaldá [ La musica..; 1.945, pags. 163-164 ] equipara el son de las palmas de la escoba al de instrumentos como el pandero, las castañuelas, etc., y aventura que el galán que la inventó fuese alguien que estuvo en las colonias americanas y aprendió de los negros esta manera de acompañar; confirmando el hecho de que la Chacona se acompaña a veces con jarros y escobas.


BERGANZA O LA DESILUSIÓN DE LA ARCADIA FELIZ


Veamos que nos cuenta Berganza en “El coloquio de los perros” de sus correrías como perro de pastores:

“Digo que todos los pensamientos que he dicho, y muchos más, me causaron ver los diferentes tratos y ejercicios que mis pastores y todos los demás de aquella marina tenían de aquellos que había oído leer que tenían los pastores de los libros; porque si los míos cantaban no eran canciones acordadas y bien compuestas, sino un Cata el lobo do va, Juanita,
Y otras cosas semejantes; y esto. No al son de churumbelas, rabeles o gaitas, sino al que hacia el dar un cayado con otro, o al de algunas tejuelas puestas entre los dedos….”.

Sigue describiendo las diferencias entre lo oído a su antiguo amo cuando leía a su amada novelas pastoriles de moda en la época, donde se sublima la belleza y encanto de la vida entre los cuidadores de ganado lanar y sigue Berganza:
“que todos aquellos libros son cosas soñadas y bien escritas para entretenimiento de los ociosos, y no verdad alguna”.


CONCLUSIÓN

Son, pues, las Tejoletas trozos de teja u otro material similar, que se percutía colocándolas entre los dedos de las mano y utilizadas, por instrumento barato, entre las capas bajas de la sociedad; y aun cuando lo pusiéramos en duda Rodrigo Caro ( días geniales…; t.II,pag 77) nos dice:

“Tocaban las mujeres públicas de Roma Tejoletas como ahora dan con una cañuela en la silleta, haciendo un sonecillo.” Su uso derivó, como ocurriese con otros instrumentos populares, en juego infantil o fue borrado de la memoria popular.

Dejaremos para otra ocasión las referencias que hacen otros autores en sus obras, sirvan estas de anticipo.



Daniel Fernando Sánchez Polo
Publicado en diciembre de 1982
En La Nueva España de Oviedo.







viernes, 21 de marzo de 2025

Tejoletas vs Tablillas.

 

Las tejoletas y las "tablillas" son dos tipos de idiófonos de entrechoque que comparten ciertas similitudes en su ejecución, pero presentan diferencias fundamentales en su material, construcción y uso tradicional.  




Material:
- Tejoletas: Están hechas de teja, barro cocido o materiales cerámicos similares.  
   - "Tablillas": Están fabricadas en madera.  




Forma y construcción
   -Tejoletas: Suelen ser piezas planas, alargadas y con bordes irregulares o rectos, aprovechando fragmentos de teja.  
   - "Tablillas": Son dos tablillas de madera, en la antigüedad muy toscas y en las últimas décadas más uniformes, con dimensiones más controladas y un acabado más refinado.  


Forma de ejecución:  
   - Tejoletas: Se tocan colocándolas entre los dedos, permitiendo su entrechoque con movimientos de la mano. 
   -"Tablillas": También se tocan colocándolas entre los dedos, pero, debido a su material y diseño, se considera que han sido más un juego infantil que un instrumento musical formal.  




Denominación y uso: 
   -Tejoletas: Se mencionan en fuentes como "Rinconete y Cortadillo" de Cervantes.  
   -"Tablillas": Se conocen con nombres como tarrañuelas, castañuelas de palo o palillos castellanos, pero su uso, exceptuando las últimas décadas, ha sido más restringido a contextos lúdicos o infantiles.  







martes, 10 de septiembre de 2024

1858. Rinconete y Cortadillo.

 
1858 
Rinconete y Cortadillo
Rodríguez de Guzmán, Manuel
Óleo sobre lienzo
126 x 176 cm






La obra "Rinconete y Cortadillo" (1858) de Manuel Rodríguez de Guzmán es una pintura basada en uno de los relatos más famosos de Miguel de Cervantes, perteneciente a sus "Novelas ejemplares". El cuadro retrata una escena clave de la novela, que narra las andanzas de dos jóvenes pícaros, Pedro del Rincón (Rinconete) y Diego Cortado (Cortadillo), que sobreviven en la Sevilla del Siglo de Oro uniéndose a una cofradía de delincuentes liderada por Monipodio.








Rodríguez de Guzmán se centra en la interacción de los personajes dentro de una escena cotidiana y realista. Es probable que la escena que pintó sea la del encuentro con Monipodio, un líder de la pequeña delincuencia, que pone a prueba la habilidad de los dos jóvenes.




El pintor utiliza un estilo costumbrista, muy común en su obra, para resaltar los detalles de la vida popular sevillana. Los colores suelen ser cálidos y las expresiones de los personajes capturan la esencia del relato original.


Para saber más: Museo del Prado











viernes, 5 de julio de 2024

Las Moscas de Aristóteles y las Cantigas de Santa María.


Durante más de mil años, se consideró una verdad irrefutable que las moscas tenían cuatro patas. Esta afirmación, respaldada por la autoridad intelectual de Aristóteles, fue aceptada sin cuestionamiento alguno. Aristóteles, una de las mentes más brillantes de la Antigua Grecia, había declarado este hecho y, por siglos, nadie osó contradecirlo. La influencia de sus escritos era tan poderosa que se replicaron incesantemente a lo largo del tiempo, sin que nadie ofreciera una opinión diferente, ya sea por deferencia, por falta de medios para comprobarlo o por simple desconocimiento.

Sin embargo, un buen día, alguien —posiblemente sin conocimiento alguno de la influencia de Aristóteles— decidió capturar una mosca y observarla de cerca. Esta persona, con un espíritu inquisitivo que desafiaba el statu quo, contó las patas del insecto y descubrió que los eruditos estaban equivocados. Las moscas, como ahora sabemos, tienen seis patas. Este descubrimiento puso en evidencia que incluso las autoridades más respetadas pueden errar, y subrayó la importancia de la observación directa y el cuestionamiento crítico.


La Cantiga 330 de Alfonso X

¿Y qué tiene que ver esta historia con la Cantiga 330 de Alfonso X? Durante décadas, los estudiosos han descrito los instrumentos musicales representados en esta cantiga de una manera específica: una chirimía acompañada por una cantante que tañe en alto unas "tejoletas". Sin embargo, al igual que con las patas de las moscas, esta interpretación merece ser reconsiderada bajo una nueva luz.


Los Juglares Músicos del Rey Sabio

En la segunda mitad del siglo XIII, la corte de Alfonso X el Sabio emprendió la monumental tarea de compilar las "Cantigas de Santa María". Este extenso conjunto de canciones en honor a la Virgen María, escritas en galaicoportugués, narra los milagros atribuidos a la Virgen. Estas cantigas se conservan en cuatro códices fundamentales que son una joya tanto literaria como musical:

  1. El Códice de Toledo, actualmente custodiado en la Biblioteca Nacional de Madrid, que permaneció en la catedral de Toledo hasta 1869. Este códice es una de las principales fuentes de información sobre las prácticas religiosas y musicales de la época.
  2. El Códice de Florencia, alojado en la Biblioteca Nacional de esta ciudad italiana. Este manuscrito aporta una visión complementaria y crucial para entender el contexto cultural de las cantigas.
  3. Los dos códices de la Biblioteca de San Lorenzo del Escorial:
    • El Códice Rico, que contiene 198 cantigas. Este códice se destaca por su rica ornamentación y la calidad de sus miniaturas.
    • El Códice de los Músicos, que alberga 417 cantigas y es célebre por sus 40 miniaturas, ofreciendo un valioso registro visual de los instrumentos musicales de la época. Este códice es fundamental para el estudio de la iconografía musical medieval.

La Miniatura de la Cantiga 330

La Cantiga 330 está ilustrada con una miniatura que muestra un dúo de músicos. Uno de ellos ejecuta un instrumento de lengüeta doble, posiblemente una chirimía. A su lado, se encuentra una mujer vestida de rojo, con la boca abierta mostrando los dientes, en lo que se interpreta como un gesto de canto. Esta figura femenina sostiene en alto unas tablillas rectangulares, tradicionalmente identificadas como "tejoletas".

La descripción de estos instrumentos ha sido aceptada durante años sin mayor cuestionamiento, similar a cómo se aceptó la afirmación de Aristóteles sobre las patas de las moscas. Sin embargo, una observación más crítica y detallada de las miniaturas y de los textos históricos podría ofrecer una nueva perspectiva.


Reconsiderando la Identificación de las "Tejoletas"

La identificación de estos instrumentos como "tejoletas" ha sido un punto de consenso entre los estudiosos. Sin embargo, es posible que esta interpretación haya sido influenciada por una comprensión limitada de las fuentes primarias y de la evidencia iconográfica. Al igual que el observador que desmintió a Aristóteles, debemos reconsiderar nuestra interpretación de estas representaciones.


Estas tablillas medievales podrían ser otro tipo de instrumento que no hemos identificado correctamente debido a nuestra interpretación limitada de los textos y las ilustraciones medievales. Por ejemplo, podrían ser tablillas de percusión u otro tipo de instrumento de láminas resonantes que eran comunes en la época, pero que no han sido reconocidos adecuadamente en las representaciones iconográficas.

Una reevaluación meticulosa de las fuentes primarias, apoyada en estudios interdisciplinarios que involucren la musicología, la historia del arte y la arqueología musical, podría arrojar nueva luz sobre la función y la naturaleza de estos instrumentos. Esto no solo corregiría posibles malentendidos históricos, sino que también enriquecería nuestra comprensión del patrimonio musical medieval.


Daniel S. Polo.

Versión Galego






miércoles, 11 de marzo de 2020

DICCIONARIO. Tejoletas.


TEJOLETAS

Tejoletas.— Nombre popular de las castañuelas. Las cita Rodrigo Caro: «Tocaban las mujeres públicas de Roma las tejoletas, como ahora dan con una cañuela en la silleta, haciendo un sonetillo». (RODRIGUEZ MARIN, 356). 

Obras completas del P. DONOSTIA
Preparación y prólogo del P. Jorge de Riezu
Tomo II. Artículos (58-78)
La Gran EnciclopediaVasca
Bilbao 1983








domingo, 7 de julio de 2024

As Moscas de Aristóteles e as Cantigas de Santa María.

 

Durante máis de mil anos, considerouse unha verdade irrefutable que as moscas tiñan catro patas. Esta afirmación, apoiada pola autoridade intelectual de Aristóteles, foi aceptada sen dúbida. Aristóteles, unha das mentes máis brillantes da antiga Grecia, declarara este feito e, durante séculos, ninguén se atreveu a contradilo. A influencia dos seus escritos foi tan poderosa que se foron replicando incesantemente no tempo, sen que ninguén ofreza unha opinión diferente, nin por deferencia, nin por falta de medios para verificalo, nin por simple descoñecemento.

Porén, un día, alguén -posiblemente sen coñecer a influencia de Aristóteles- decidiu capturar unha mosca e observala de preto. Esta persoa, cun espírito inquisitivo que desafiaba o status quo, contou as patas do insecto e descubriu que os estudosos estaban equivocados. As moscas, como agora sabemos, teñen seis patas. Este descubrimento revelou que ata as autoridades máis respectadas poden errar, e subliñou a importancia da observación directa e do cuestionamento crítico.


A Cantiga 330 de Alfonso X

E qué ten que ver esta historia coa Cantiga 330 de Alfonso X. Desde hai décadas, os estudosos describen dun xeito específico os instrumentos musicais representados nesta cantiga: unha chirimía acompañado dunha cantante que toca as "tejoletas" a voz alta. Porén, como ocorre coas patas das moscas, esta interpretación merece ser reconsiderada baixo unha nova luz.


Os xoglares músicos do Rei Sabio

 Na segunda metade do século XIII, a corte de Afonso X o Sabio acometeu a monumental tarefa de compilar as "Cantigas de Santa María". Este extenso conxunto de cantigas na honra da Virxe María, escritas en galego-portugués, narra os milagres atribuídos á Virxe. Estas cancións consérvanse en catro códices fundamentais que son unha xoia tanto literaria como musical:

 O Códice de Toledo, conservado actualmente na Biblioteca Nacional de Madrid, que permaneceu na Catedral de Toledo ata 1869. Este códice é unha das principais fontes de información sobre as prácticas relixiosas e musicais da época.

O Códice de Florencia, aloxado na Biblioteca Nacional desta cidade italiana. Este manuscrito ofrece unha visión complementaria e crucial para comprender o contexto cultural das cantigas.

Os dous códices da Biblioteca de San Lorenzo del Escorial:

O Códice Rico, que contén 198 cantigas. Este códice destaca pola súa rica ornamentación e pola calidade das súas miniaturas.

O Códice dos Músicos, que alberga 417 cancións e é famoso polas súas 40 miniaturas, ofrece un valioso rexistro visual dos instrumentos musicais da época. Este códice é fundamental para o estudo da iconografía musical medieval.

 

A Miniatura da Cantiga 330

A Cantiga 330 está ilustrada cunha miniatura que mostra un dúo de músicos. Un deles toca un instrumento de palleta dobre, posiblemente una chirimia. Ao seu carón atópase unha muller vestida de vermello, coa boca aberta mostrando os dentes, no que se interpreta como un xesto de canto. Esta figura feminina sostén unhas táboas rectangulares, tradicionalmente identificadas como "tejoletas".

A descrición destes instrumentos foi aceptada durante anos sen máis dúbidas, de xeito similar a como se aceptou a afirmación de Aristóteles sobre as patas das moscas. Porén, unha observación máis crítica e detallada das miniaturas e dos textos históricos podería ofrecer unha nova perspectiva.

 

Reconsiderando a identificación de  as "Tejoletas"

A identificación destes instrumentos como "tejoletas" foi un punto de consenso entre os estudosos. Non obstante, esta interpretación puido estar influenciada por unha comprensión limitada das fontes primarias e da evidencia iconográfica. Como o observador que desmentiu a Aristóteles, debemos reconsiderar a nosa interpretación destas representacións.


Estas táboas medievais poderían ser outro tipo de instrumento que non identificamos correctamente debido á nosa escasa interpretación dos textos e ilustracións medievais. Por exemplo, poderían ser tabletas de percusión ou outro tipo de instrumento de palleta resonante que era habitual na época, pero que non se recoñeceu adecuadamente nas representacións iconográficas.

Unha minuciosa reavaliación das fontes primarias, apoiada por estudos interdisciplinares que inclúen musicoloxía, historia da arte e arqueoloxía musical, podería arroxar nova luz sobre a función e natureza destes instrumentos. Isto non só corrixiría posibles malentendidos históricos, senón que tamén enriquecería a nosa comprensión do patrimonio musical medieval.

Daniel S. Polo.

Versión Castellano 






viernes, 15 de febrero de 2019

MUSEO. Fundación Joaquín Díaz. 0907



0907
TEJOLETAS.
Dos pares de tejoletas unidas con un cordón.
Zona de Cantalejo (Segovia).
Un paisano del lugar.
Madera de haya. 15, 5 x 4,5 ctms.
Colección: Carlos A. Porro.




























martes, 9 de enero de 2024

MUSEO VIRTUAL. Agustín García Hernández. Salamanca. 04.

 
04 Tejoletas
Salamanca
Pizarra
19 x 6,5 / 19 x 7 cm












Regalo de "MEDES" Nicomedes de Castro, tamborilero de Villamayor de Armuña por 1978 en una reunión de tamborileros en las ferias de Salamanca fiesta de la Virgen de la Vega el 8 de septiembre.
Se denominan tejoletas, pititos, pitos, palillos ...

fotos y comentarios: Agustín García Hernández.







sábado, 13 de enero de 2024

Colección Juan Mari Beltrán Arguiñena. SOINUENEA. 02 Tejoletas.

 

02 Tejoletas
El niño de la Morenita de Cuellar. Segovia
Madera
19 cm








Los bailarines tocan junto con los dulcimeres durante la "Procesión del niño de la bola" en Cuellar los días 1 y 6 de enero.

Fotografías y textos SOINUENEA







viernes, 13 de marzo de 2020

DICCIONARIO. Txalamelak.



TXALAMELAK

Ver también ARXALUAK

2002
ARXALUAK-TXALAMELAK (tejoletas)

Son tocadas al modo de castañuelas y utilizadas como instrumento musical, pero siendo tan sencillas y asequibles son también juguetes sonoros infantiles, con los que muchos niños juegan y practican ritmos, bien solos o acompañando sus cantos.
Son dos piezas planas, sujetas entre los dedos, que por la acción e batir o sacudir la mano se golpean una contra la otra. Para ello, una de las piezas se sujeta firmemente, y la otra, de tal mos que permitiendo el balanceo o movimiento producido por el movimiento y las sacudidas coordinadas, derecha-izquierda de la mano, golpee a la fija, produciendo el sonido y marcando los ritmos.
Se las conoce con múltiples denominaciones, las cuales nos indican claramente el tipo e materiales que se han utilizado para hacerlas. Veamos algunas de ellas:
Arxaluak; su traducción del euskara, "piedras planas", nos indica claramente que también era de piedra. Nosotros hemos conocido en Bizkaia a alguien que las utilizaba en su infancia.
Tarreñas-tarrañuelas-tejoletas; debido a que en muchos casos se fabrican con trozos de cerámica y tejas, a los que se les da la forma conveniente para poder tocar.
Paluek (palos); por ser de madera, material con el que comúnmente se hacen en la actualidad en nuestro entorno. (También se conocen en ingl´s con el nombre de bones, por estar hechos con dos tablillas de hueso.)
Las formas varían, desde tablas más o menos preparadas, a tener rebajes, que las hacen más anatómicas y amoldables entre los dedos. Los tamaños y el peso varían según quien las toque.
Puede ser tomado un par con una sola mano, o dos pares, tomando uno en cada mano.
Se puede manipular el tono variando la longitud de la parte que queda en el interior de la mano y también cogiendo las piezas, de modo que quede uno o dos dedos entre ellas; así, se varía el volumen de la caja de resonancia que se forma entre las piezas en el interior de la mano.

BELTRAN, JUAN MARI: DÍAZ, JOAQUÍN; PELEGRÍN, ANA Y ZAMORA, ÁNGEL
Folklore musical infantil
AKAL, S.A.
Madrid, 2002

.....




















domingo, 14 de abril de 2019

DICCIONARIO. Castanyola.



CASTANYOLA

1839-40
CASTANYOLA. pl. Instrument de dos meytats cóncavas, de fusta de noguera ó castanyer  que, unidas ab una cinta ó cordó , teñen la forma de dos petxinas ó de una castanya, y serveixen pera acompanyar en alguns balls espanyols. Castañuela, castañeta. Cruma , tis, crepitaculum, crepilacillum,

|| Dos testos, que posats entréis dits, y fentlos pegar un ab altre imitan un poch lo so de las castanyolas. Tarreñas, tejoletas, tejuelas. Ex tegulis crotalum. 

|| Tocameut, so ó repich de castanyolas. Castañeteado. Crumatibus editus sonus.

SONAR ó TOCAR LAS CASTANYOLAS . fr. Castañetear. Crotala, crumata pulsare. 

LABERNIA, PERE
Diccionari de la llengua catalana ab la correspondencia castellana y llatina 
Barcelona 1839-1840

.....

1883
Pl. Instrument en forma de castanya que serveix pera acompañar en alguns balls espanyols. Castañeta, castañuela. Los dos testos que posats entre´ls dits imitan lo so de dit instrument. Tejoletas. Tarreñas, tejuelas. Sonar ó tocar las castanyolas. Castañetear. Tocament ó repich de castanyolas. Castañeteado.

Jaume Angel Saura.
Novissim Diccionari Manual de las lenguas
CATALANA-CASTELLANA.
Barcelona 1883



















domingo, 17 de febrero de 2019

ICONOGRAFÍA. Siglo XII . L´Estany



Siglo XII
Tablillas de entrechoque
Monestir de Santa María de L´Estany.
Barcelona


El Monasterio de Santa María de L'Estany, cuya consagración data de 1133, presenta un claustro cuya decoración escultórica ha sido atribuida a finales del siglo XII. En uno de los capiteles del claustro, se puede observar la representación de una escena musical que incluye a un músico tocando un cordófono de arco. Este músico parece acompañar a una figura femenina, posiblemente una juglaresa, cuya postura inclinada sugiere la acción de ejecutar un instrumento. La juglaresa sostiene dos tablillas de entrechoque, un instrumento que en ocasiones ha sido erróneamente identificado con las tejoletas debido a la similitud en su forma. Sin embargo, la manera en que las tablillas están representadas hace imposible que sean tañidas de la misma forma que las tejoletas, lo que subraya la diferencia entre ambos instrumentos a pesar de las confusiones iconográficas. 

Este ejemplo es relevante para el estudio de la iconografía musical medieval, ya que refleja tanto la práctica instrumental de la época como la evolución de los errores de interpretación en torno a la representación de instrumentos populares.














PARA SABER MÁS:


miércoles, 30 de mayo de 2018

sábado, 1 de agosto de 2020

1613. Novela de Rinconete y Cortadillo. Miguel de Cervantes Saavedra.



1613
Cervantes Saavedra, Miguel de
Novela de Rinconete y Cortadillo



Diéronselas luego, y la Escalanta, quitándose un chapín, comenzó a tañer en él como un pandero; la Gananciosa tomó una escoba de palma nueva, que allí se halló acaso, y, rascándola, hizo un son que, aunque ronco y áspero, se concertaba con el del chapín. Monipodio rompió un plato e hizo dos tejoletas, que, puestas entre los dedos y repicadas con gran ligereza, llevaba el contrapunto al chapín y a la escoba.
Espantáronse Rinconete y Cortadillo de la nueva invención de la escoba, porque hasta entonces nunca la habían visto. Conociólo Maniferro, y díjoles:
_¿Admíranse de la escoba? Pues bien hacen, pues música más presta y más sin pesadumbre, ni más barata, no se ha inventado en el mundo; y en verdad que oí decir el otro día a un estudiante que ni el Negrofeo, que sacó a la Arauz del infierno; ni el Marión, que subió sobre el delfín y salió del mar como si viniera caballero sobre una mula de alquiler; ni el otro gran músico que hizo una ciudad que tenía cien puertas y otros tantos postigos, nunca inventaron mejor género de música, tan fácil de deprender, tan mañera de tocar, tan sin trastes, clavijas ni cuerdas, y tan sin necesidad de templarse;
........
Talle llevaban de no acabar tan presto el comenzado cántico, si no sintieran que llamaban a la puerta aprisa, y con ella salió Monipodio a ver quién era, y la centinela le dijo como al cabo de la calle había asomado el alcalde de la justicia, y que delante de él venían el Tordillo y el Cernícalo, corchetes neutrales. Oyéronlos los de dentro, y alborotáronse todos de manera que la Cariharta y la Escalanta se calzaron sus chapines al revés, dejó la escoba la Gananciosa, Monipodio sus tejoletas, y quedó en turbado silencio toda la música; enmudeció Chiquiznaque, pasmóse el Repolido y suspendióse Maniferro, y todos, cuál por una y cuál por otra parte, desaparecieron, subiéndose a las azoteas y tejados, para escaparse y pasar por ellos a otra calle.







sábado, 10 de noviembre de 2018

ICONOGRAFÍA. Serie medieval. Cantigas



Tablillas de entrechoque
Cantigas de Sta María
Cantiga 330
Segunda mitad del siglo XIII



Tablillas de entrechoque confundidas con frecuencia con las Tejoletas.
Queda bien claro que por la forma de agarrar el instrumento sería imposible su ejecución de ser estas.


















domingo, 18 de enero de 2026

MUSEO. Fundación Joaquín Díaz. 0769.

 
0769
Tejoletas o palillos
Mecerreyes. Burgos.
art: Santiago González. 2002
Encina. 13 x 6,5 / 3,5






Fotografía y documentación: Fundación Joaquín Díaz.







miércoles, 22 de abril de 2026

MUSEO VIRTUAL. Colección privada Luis A. Payno. 06.

 
06 Castañuelas
Piñel de Abajo. Valladolid.
8 x 5 x 1,7 cm
Colec.: Luis A. Payno.








Las castañuelas que se presentan, procedentes de Piñel de Abajo, ofrecen un ejemplo muy elocuente de la diversidad formal dentro de un mismo ámbito geográfico y, en este caso, incluso dentro de un mismo uso, ya que se trata de dos pares distintos pero empleados conjuntamente.

Desde el punto de vista morfológico, ambas piezas responden a un esquema claramente popular, alejado de la estandarización más moderna. 
Las valvas superiores muestran un vaciado interior acusado, irregular y funcional, sin búsqueda de simetría perfecta, lo que sugiere una talla directa y utilitaria. 
Una de ellas presenta una cavidad más profunda y orgánica, con huellas de herramienta muy visibles, mientras que la otra tiende a una concavidad más controlada, aunque igualmente rústica. 
Este contraste dentro del conjunto es especialmente interesante, porque evidencia cómo diferentes manos —o distintos momentos de fabricación— podían convivir en la práctica musical cotidiana.

Las “orejas” o zonas de sujeción son cortas y robustas, con perforaciones simples para el cordón, sin refinamiento decorativo. 
En las piezas inferiores, más voluminosas y cerradas, se aprecia una tendencia ovoide, casi maciza, que favorece un sonido seco y contundente, muy adecuado para el acompañamiento rítmico en espacios abiertos. La madera, probablemente de tipo local como el fresno —aunque no se puede asegurar—, refuerza esa idea de producción ligada al entorno inmediato, como es habitual en la artesanía tradicional castellana, donde se empleaban especies disponibles como encina, roble o fresno según la zona .

El hecho de que sean pares diferentes pero utilizados juntos no es anecdótico, sino que encaja bien con prácticas tradicionales en las que la funcionalidad prima sobre la uniformidad estética. 
En contextos rurales, las castañuelas se concebían como herramientas sonoras adaptadas al baile, susceptibles de ser reemplazadas, combinadas o reutilizadas según necesidad.

En cuanto a su contexto, la presencia de castañuelas en la provincia de Valladolid y, en general, en Castilla, se inserta dentro de un sistema más amplio de instrumentos de percusión manual ligados a la danza. 
En el ámbito castellano, estos idiófonos conviven históricamente con otras formas como las tejoletas o los “palillos castellanos”, documentados en la propia zona vallisoletana, lo que apunta a una tradición antigua de percusión entrechocada con los dedos . 

Su uso se vincula especialmente a danzas tradicionales  donde el acompañamiento rítmico con instrumentos manuales —incluidas las castañuelas— forma parte esencial del desarrollo coreográfico .







EL MUNDO DE LAS CASTAÑUELAS

Las entradas de este Blog provienen de una antigua página publicada en internet en los años 90. En principio se pretende publicar los conte...