jueves, 13 de agosto de 2026

S. XVIII. La danza en el pueblo.

 
S. XVIII
La danza en el pueblo

28,5 x 21 cm



La pintura puede situarse estilísticamente en el ámbito de la pintura costumbrista del siglo XVIII, aunque conviene mantener cierta prudencia con la datación exacta.

La composición presenta una escena colectiva bastante espontánea. En el centro, una pareja concentra la acción coreográfica: la mujer, con los brazos elevados y el cuerpo ligeramente inclinado, parece ejecutar un movimiento de danza, mientras el hombre adopta una postura dinámica, con una pierna adelantada y los brazos en movimiento. Alrededor se dispone el pequeño conjunto musical y un grupo de personas que contempla la actuación. El pandero que sostiene el personaje situado a la derecha constituye el elemento musical más inequívoco de la escena.


No parece, por tanto, una danza cortesana ni una representación teatralizada de ballet, sino una escena de baile popular, en la que músicos, bailarines y espectadores forman parte de un mismo acontecimiento festivo. Este aspecto resulta particularmente interesante porque documenta visualmente la dimensión comunitaria de la danza: no se representa únicamente al bailarín, sino el acto social de bailar.

La presencia de las castañuelas resulta especialmente significativa en esta escena porque no aparecen vinculadas directamente al gesto coreográfico. Los bailarines parecen sostenerlas en las manos mientras ejecutan movimientos amplios y expresivos de brazos y manos, una disposición característica de la danza acompañada por percusión corporal o instrumental.


Su función musical estaría estrechamente relacionada con el pandero, que proporciona la base rítmica sobre la que se desarrolla el baile. Las castañuelas, por su parte, permiten al propio bailarín participar en la producción del ritmo: cada movimiento de los dedos provoca la percusión de las dos piezas de madera, creando una articulación sonora rápida y precisa que refuerza los pasos y acentos de la danza.







domingo, 9 de agosto de 2026

1895. Alcazar d´ete. La Belle Otero.


1895
Alcazar d´ete. La Belle Otero.
Pal, Jean
136 x 98 cm





Esta litografía publicitaria, realizada hacia 1895 —aunque el catálogo del Musée Carnavalet la fecha de manera más amplia entre 1890 y 1900— anuncia la presencia de La Belle Otero en el Alcazar d’Été, uno de los célebres cafés-concierto parisinos de la Belle Époque. La composición presenta a la artista de cuerpo entero, en una pose dinámica y teatral, con un espectacular vestido de volantes y, significativamente, unas castañuelas en las manos. El empleo de colores intensos, la tipografía inclinada y la exageración del movimiento convierten la figura de Otero en el principal reclamo visual del espectáculo. La obra pertenece actualmente al Musée Carnavalet y mide aproximadamente 136 × 98 cm.

Jean Pal, conocido también como Jean Paléologue (Bucarest, 1860-Miami Beach, 1942), fue dibujante e ilustrador especializado en el cartel publicitario. Su producción se desarrolló en el contexto de la gran expansión del cartel litográfico parisino de finales del siglo XIX, en el que artistas como Jules Chéret contribuyeron a transformar la publicidad de espectáculos en un auténtico género artístico. En esta obra, Pal utiliza una estética de gran fuerza gráfica para destacar el movimiento, el vestuario y la personalidad escénica de Otero.


La Belle Otero, nombre artístico de Agustina del Carmen Otero Iglesias (1868-1965), fue una bailarina y artista española que alcanzó enorme celebridad en el París de la Belle Époque. Su imagen quedó estrechamente vinculada al mundo de los cafés-concierto, los music-halls y el espectáculo de variedades. El cartel la muestra precisamente en una de las facetas que contribuyeron a construir su personaje escénico: la bailarina que acompaña su actuación con castañuelas, instrumento que aquí adquiere además una evidente función iconográfica al asociarla inmediatamente con una imagen española y exótica para el público parisino.






 

viernes, 7 de agosto de 2026

1840. Portrait of Marie Taglioni.


1840
La Gitana
Portrait of Marie Taglioni
Dibujo James Lane, Richard





La litografía representa a Marie Taglioni (1804-1884) caracterizada como gitana en el ballet La Gitana, obra de su padre, el coreógrafo y bailarín Filippo Taglioni, estrenada en 1838. La estampa fue realizada en Londres en torno a 1840 y pertenece a la abundante iconografía que acompañó la extraordinaria fama internacional de la bailarina durante el Romanticismo. Existen varias versiones de esta imagen; en la conservada por el Victoria and Albert Museum, el dibujo procede de Emma Soyer y fue trasladado por Richard James Lane, con impresión de J. Graf y publicación de John Mitchell en 1840.

Taglioni aparece de cuerpo entero, con el traje escénico de La Gitana: corpiño, mangas abullonadas y una amplia falda decorada con motivos florales. La composición busca fijar visualmente su personaje y, sobre todo, su condición de bailarina. La posición de las piernas y la disposición de los brazos sugieren un instante de la coreografía, mientras que el paisaje esquemático del fondo contribuye a construir la ambientación española y gitana del ballet.


Desde el punto de vista organológico, resulta especialmente interesante la castañuela que puede apreciarse en su mano derecha, mientras que la otra parece igualmente preparada para su manejo. Taglioni tuvo que incorporar el toque de castañuelas a su interpretación de La Gitana, dentro de la tendencia decimonónica a integrar danzas españolas y elementos de su acompañamiento instrumental en el ballet europeo. Fuentes contemporáneas y estudios sobre la recepción de la danza española confirman que la bailarina aprendió a tocar castañuelas para este papel.

La estampa ofrece así un testimonio particularmente valioso de la incorporación de las castañuelas a la representación escénica de la danza española fuera de España. No solo documenta el instrumento, sino también su asociación con una determinada imagen teatral de «lo español»: la gitana, la falda amplia, la actitud danzante y las castañuelas se convierten en signos visuales reconocibles para el público europeo del Romanticismo.

Autoría: Emma Soyer, dibujo; Richard James Lane, litografía, 1840. La estampa fue publicada en Londres. Debe distinguirse esta versión de otras litografías de La Gitana realizadas por Joseph Bouvier y otros artistas en 1839-1840, que representan igualmente a Taglioni en el mismo ballet.






 

1831. Alphabet varié: Lettre Y.

 
1831
Alphabet varié:
Lettre Y - Espagnole
Devéria, Achille
Musée Carnavalet





Esta litografía forma parte de la serie Alphabet varié, choix de costumes, dessinés d’après nature, un conjunto de veinticinco estampas realizado en 1831 por Achille Devéria y dedicado a distintos tipos y trajes. La pieza corresponde a la lámina 24, lleva la letra Y y el título «ESPAGNOLE». Fue dibujada por Devéria y litografiada e impresa por Antoine Adolphe Catherine Fonrouge en París. El ejemplar conservado en el Musée Carnavalet – Histoire de Paris tiene unas dimensiones de 41,4 × 29,6 cm y el número de inventario G.12424.


Achille Devéria (París, 1800-1857) fue pintor, dibujante y uno de los prolíficos litógrafos franceses del Romanticismo. Su producción gráfica fue especialmente abundante y estuvo muy vinculada a la ilustración, los retratos y la representación de tipos y costumbres. El British Museum estima en torno a 3.000 litografías su producción, lo que da una idea de la importancia que tuvo esta técnica en su trayectoria.


La protagonista de la estampa aparece representada como una española en actitud de baile, con un traje de inspiración española cuidadosamente ornamentado. En ambas manos sostiene castañuelas, claramente visibles por la posición de los brazos y de las manos. El propio catálogo del Musée Carnavalet la describe expresamente como «femme debout jouant des castagnettes» y la clasifica simultáneamente como instrumentista y bailarina.

Desde el punto de vista iconográfico, resulta especialmente interesante porque las castañuelas aparecen aquí integradas en la acción corporal del baile. La disposición de los brazos, el giro del cuerpo, la posición de las piernas y la elevación de una de ellas construyen una imagen dinámica en la que el instrumento forma parte esencial del gesto. La estampa refleja así uno de los estereotipos de la «española» romántica, difundido en Francia durante el siglo XIX: mujer, danza, traje pintoresco y castañuelas aparecen asociados en una misma representación. 






miércoles, 5 de agosto de 2026

1851. Spanish Dancers.

 
1851
Spanish Dancers
Majesty´Theatre








Este grabado, publicado en 1851, representa a una bailarina española actuando en el Her Majesty's Theatre de Londres, uno de los escenarios más prestigiosos de la capital británica durante la época victoriana. La imagen testimonia el enorme éxito que los bailes españoles alcanzaron en Europa a mediados del siglo XIX, en plena expansión del gusto romántico por lo exótico y lo pintoresco.

Desde el punto de vista artístico, se trata de un grabado xilográfico de ilustración periodística. En esta época era habitual que un dibujante realizase el original del natural y que posteriormente un grabador lo trasladase a la madera para su impresión. En muchas ilustraciones publicadas en periódicos británicos, como The Illustrated London News, el nombre del dibujante o del grabador no aparecía consignado, por lo que hoy resulta difícil atribuir la autoría con seguridad. Sin una referencia a la publicación original no es posible identificar con certeza al artista.

La composición está claramente organizada para concentrar toda la atención en la bailarina. La figura ocupa el centro de la escena, aislada mediante un amplio espacio vacío a sus pies y enmarcada por un grupo de músicos y espectadores apenas esbozados mediante un dibujo ligero. El contraste entre el detallado tratamiento del vestido y el fondo difuminado incrementa el efecto teatral.


La bailarina aparece ejecutando un paso característico de la escuela bolera, con una postura muy académica. El cuerpo permanece erguido, uno de los brazos se eleva elegantemente sobre la cabeza mientras el otro se dispone delante del torso,  sosteniendo una castañuela. El apoyo sobre la punta de un pie y el vuelo de la falda sugieren un giro o una suspensión del movimiento, recurso muy frecuente en las representaciones románticas del baile español.

En relación con las castañuelas, aunque el pequeño tamaño del grabado dificulta apreciar el instrumento con nitidez, la posición de las manos y el contexto escénico indican claramente que la intérprete las está tocando. Durante la primera mitad del siglo XIX las castañuelas constituían uno de los elementos distintivos de la escuela bolera española. El toque exigía independencia de ambas manos, precisión rítmica y coordinación con el zapateado y el braceo, convirtiéndose en una auténtica extensión musical del baile.







domingo, 2 de agosto de 2026

INTÉRPRETES Y CONCERTISTAS. Ana de Pombo / de España 1895-1980.

 
Ana de Pombo (La Cavada, Cantabria, 1895–Madrid, 1980), nombre artístico de Ana Caller de Donesteve, desarrolló una trayectoria singular como bailarina, intérprete de castañuelas, diseñadora de moda y escritora. Aunque su fama posterior estuvo ligada a la alta costura francesa, donde colaboró con Coco Chanel y dirigió artísticamente la casa Paquin, su actividad escénica ocupa un lugar destacado en la historia de las castañuelas.



Bajo el nombre de Ana de España ofreció recitales en las décadas de 1930 y 1940 en los que las castañuelas adquirían un protagonismo inusual para la época. Acompañada al piano, interpretó obras de compositores como Albéniz, Granados, Debussy o Schubert, contribuyendo a consolidar un formato concertístico que trascendía el uso del instrumento como simple acompañamiento de la danza.



Su estilo se inscribía en la danza española de carácter estilizado, con una puesta en escena elegante y una técnica depurada. Las fotografías conservadas muestran el cuidado de su expresión corporal y la precisión de la posición de brazos, manos y castañuelas, reflejo de la estética escénica española de aquellos años.



Desde una perspectiva histórica, Ana de Pombo representa una figura de transición entre la bailarina que utiliza las castañuelas como complemento de la danza y la concertista que convierte el instrumento en protagonista del espectáculo. Aunque su faceta artística quedó en gran medida eclipsada por su prestigio en el mundo de la moda, su aportación constituye un episodio significativo en la evolución de la interpretación concertística de las castañuelas.







sábado, 1 de agosto de 2026

S.XIX. Tarantella Napoletana.

 
S.XIX
Tarantella Napoletana
Gaetano Dura (1805-1878)
Litografía Gatti e Dura



Esta litografía coloreada a mano, titulada Tarantella Napoletana, constituye un testimonio  del folclore napolitano del siglo XIX. Publicada por la casa litográfica Gatti e Dura, forma parte de una serie dedicada a los tipos populares, costumbres y danzas del Reino de las Dos Sicilias, realizada con un evidente propósito documental además de artístico. 


El dibujo es obra de Gaetano Dura (1805-1878), litógrafo, pintor, dramaturgo y poeta napolitano, uno de los principales cronistas gráficos de la vida popular de Nápoles durante la primera mitad del siglo XIX. Formado con el pintor Giuseppe Cammarano, Dura desarrolló una importante actividad como ilustrador de escenas costumbristas. Junto con el editor y litógrafo Federico Gatti creó la firma Gatti e Dura, responsable de numerosas publicaciones ilustradas que difundieron por Europa una imagen romántica y pintoresca de la sociedad napolitana. Su producción combina un notable rigor en la representación del traje y las costumbres con una clara sensibilidad escénica.

La composición presenta una pareja de bailarines ocupando el centro de la escena. Sus posturas, de brazos elevados y cuerpo inclinado, transmiten el carácter impetuoso de la tarantela. A la izquierda, un violinista marca el ritmo mientras otro personaje acompaña la danza. A la derecha aparece una mujer tocando un tambor de marco (tamburello), instrumento inseparable de la tradición musical napolitana. Al fondo, el Vesubio identifica inmediatamente el paisaje de la bahía de Nápoles, reforzando el carácter local de la representación.


Desde el punto de vista organológico, la imagen posee un interés especial porque los dos bailarines llevan castañuelas. Cada uno sostiene un par mediante el tradicional cordón sujeto a los dedos medianos, utilizándolas como instrumento rítmico durante la ejecución de la danza. Las castañuelas aparecen  como un elemento funcional del baile. La representación coincide con numerosos testimonios gráficos de los siglos XVIII y XIX que documentan el uso de este instrumento en la Italia meridional, especialmente en el entorno de la tarantela. La percusión de las castañuelas complementa el patrón rítmico generado por el tamburello y el violín, añadiendo un contrapunto seco y brillante que enfatiza los movimientos de brazos y pies de los bailarines.

La tarantela napolitana es una danza de compás rápido, generalmente en 6/8, caracterizada por un continuo diálogo entre música y movimiento. Aunque durante siglos se relacionó popularmente con el supuesto tratamiento del "tarantismo" —la creencia de que el baile podía curar la picadura de la tarántula—, en el siglo XIX había pasado a convertirse principalmente en un emblema festivo e identitario del sur de Italia. Su repertorio coreográfico alterna giros, cruces, persecuciones y desafíos entre los bailarines, con frecuentes improvisaciones y un marcado componente teatral.







martes, 7 de julio de 2026

S.XIX. Baile de salón.

 
S. XIX
Baile de salón
Manuel Cabral Bejarano
60 x 75 cm
Óleo sobre lienzo pegado a cartón




Esta pintura de Manuel Cabral Bejarano representa una  escena de baile en el interior de un salón burgués decimonónico. La composición gira en torno a una bailarina que ejecuta un paso de danza española, mientras un guitarrista y una cantante acompañan la interpretación musical ante un reducido grupo de espectadores. 

Desde el punto de vista organológico, resulta  interesante la presencia de unas castañuelas. La bailarina sostiene un par correctamente dispuesto en ambas manos, con la postura habitual para su ejecución. Aunque el pequeño formato de la obra impide apreciar detalles constructivos, se distinguen claramente como castañuelas de tipo español, utilizadas como instrumento inseparable de la danza. 


La obra constituye un valioso testimonio iconográfico de la incorporación de las castañuelas al repertorio escénico burgués, reflejando cómo un instrumento de profundas raíces populares había alcanzado pleno reconocimiento en los espacios de representación y sociabilidad de la élite española.







lunes, 6 de julio de 2026

s.XIX. Danza di festa.


S. XIX
Baile de Celebración
Della Rocca, Giovanni (1788-1858)
35,6 x 73,7 cm






Esta escena de género constituye un excelente ejemplo de la pintura costumbrista desarrollada por Giovanni della Rocca durante la primera mitad del siglo XIX. La composición representa una animada reunión popular en el interior de una vivienda campesina, donde varias figuras, ataviadas con indumentarias tradicionales italianas, participan en una celebración en torno a la música y la danza.

La disposición horizontal del lienzo permite al artista construir una narración continua, en la que cada personaje desempeña un papel dentro de la escena. En el centro, una pareja ejecuta un baile de carácter popular, mientras familiares y vecinos contemplan la danza desde ambos lados de la estancia. El ambiente festivo se ve reforzado por la presencia de un músico situado a la derecha, que acompaña el baile con un instrumento de cuerda, y de una joven que sostiene un pandero, elemento habitual en numerosas danzas tradicionales italianas.


Della Rocca demuestra una notable habilidad para describir la vida cotidiana mediante una cuidada observación de los gestos, las expresiones y la indumentaria de los personajes. La iluminación, dirigida principalmente hacia el grupo central, concentra la atención en los bailarines sin descuidar los numerosos detalles domésticos que enriquecen la composición: el mobiliario, los recipientes cerámicos, la paja almacenada y la arquitectura del interior contribuyen a recrear un ambiente rural verosímil.


Las castañuelas aparecen representadas como un par de pequeños idiófonos de entrechoque, de forma alargada y color oscuro, sujetos por los bailarines mientras ejecuta la danza. Aunque el detalle no permite apreciar con precisión su construcción, el pintor refleja con fidelidad la postura de las manos y el gesto propio de la interpretación. Integradas en el movimiento coreográfico, las castañuelas actúan como prolongación rítmica de la danza, complementando el acompañamiento del pandero y del instrumento de cuerda.

 






EL MUNDO DE LAS CASTAÑUELAS

Las entradas de este Blog provienen de una antigua página publicada en internet en los años 90. En principio se pretende publicar los conte...