Ana de Pombo (La Cavada, Cantabria, 1895–Madrid, 1980), nombre artístico de Ana Caller de Donesteve, desarrolló una trayectoria singular como bailarina, intérprete de castañuelas, diseñadora de moda y escritora. Aunque su fama posterior estuvo ligada a la alta costura francesa, donde colaboró con Coco Chanel y dirigió artísticamente la casa Paquin, su actividad escénica ocupa un lugar destacado en la historia de las castañuelas.
Bajo el nombre de Ana de España ofreció recitales en las décadas de 1930 y 1940 en los que las castañuelas adquirían un protagonismo inusual para la época. Acompañada al piano, interpretó obras de compositores como Albéniz, Granados, Debussy o Schubert, contribuyendo a consolidar un formato concertístico que trascendía el uso del instrumento como simple acompañamiento de la danza.
Su estilo se inscribía en la danza española de carácter estilizado, con una puesta en escena elegante y una técnica depurada. Las fotografías conservadas muestran el cuidado de su expresión corporal y la precisión de la posición de brazos, manos y castañuelas, reflejo de la estética escénica española de aquellos años.
Desde una perspectiva histórica, Ana de Pombo representa una figura de transición entre la bailarina que utiliza las castañuelas como complemento de la danza y la concertista que convierte el instrumento en protagonista del espectáculo. Aunque su faceta artística quedó en gran medida eclipsada por su prestigio en el mundo de la moda, su aportación constituye un episodio significativo en la evolución de la interpretación concertística de las castañuelas.