Dibujo
David Allan
Pluma y tinta gris con acuarela
El dibujo de David Allan, realizado a pluma y tinta gris con aguada, presenta una escena de danza napolitana en la que el uso de las castañuelas adquiere un papel significativo tanto desde el punto de vista musical como iconográfico.
Las castañuelas, sujetas en las manos de la bailarina, refuerzan la asociación entre danza femenina y percusión manual, una convención visual recurrente en las representaciones meridionales del siglo XVIII. Su presencia establece un contrapunto con los otros recursos sonoros visibles en la escena: la guitarra tocada por un hombre y la pandereta sostenida por una niña, así como las palmas del grupo que acompaña. En este contexto, las castañuelas funcionan como un instrumento de liderazgo rítmico, íntimamente ligado al cuerpo de la intérprete y a la expresividad de sus brazos y manos, que se elevan y se abren para hacer visible el gesto musical.
El entorno costero, con la bahía de Nápoles y el Vesubio al fondo, y la palmera que enmarca la escena, crean una lectura pintoresca y casi etnográfica, en la que la danza y sus instrumentos se integran en una visión idealizada de la vida popular. Las castañuelas, al ser tocadas por la figura central femenina, contribuyen a fijar una imagen sonora del sur italiano basada en el ritmo marcado, la participación colectiva y la fusión entre música y movimiento. De este modo, el dibujo no solo documenta un uso concreto del instrumento, sino que lo convierte en un signo visual de identidad cultural y de vitalidad festiva, coherente con la sensibilidad ilustrada y el interés por las costumbres locales que caracterizan la obra de Allan en este periodo.