domingo, 25 de octubre de 2026

Juan Vela Hernández, una vida dedicada a las castañuelas.

 
El fallecimiento de Juan Vela Hernández supone la desaparición de uno de los maestros artesanos que más contribuyeron a la evolución de las castañuelas en la segunda mitad del siglo XX. Su trayectoria estuvo ligada al conocimiento del instrumento, al oficio aprendido en el taller familiar y a una búsqueda constante de nuevas posibilidades sonoras y constructivas.

Juan Vela aprendió a fabricar castañuelas desde niño, bajo la enseñanza de su padre, Manuel Vela, conocido como Filigrana. Junto a su hermano José, se inició en este oficio durante la década de 1960, cuando ambos eran todavía muy jóvenes. Aquella formación temprana les permitió conocer de primera mano las dificultades de una construcción artesanal en la que la forma, el material, el peso y el ajuste de las dos piezas determinan las cualidades del instrumento.

En los años ochenta, los hermanos fundaron en Sevilla Castañuelas del Sur, una empresa familiar que acabaría adquiriendo reconocimiento entre profesionales de la danza, intérpretes y concertistas. Su trabajo se desarrolló en un momento de creciente interés por las posibilidades musicales de las castañuelas y por su consideración como instrumento con personalidad sonora propia.

Juan y José Vela trabajaron en el perfeccionamiento de su construcción. Entre sus aportaciones figura la doble caja de resonancia, concebida para ampliar las posibilidades sonoras del instrumento y favorecer la obtención de registros más graves. También participaron en el desarrollo de la fibra negra veteada, un material que alcanzó una notable aceptación por su respuesta sonora y su adaptación a distintos estilos interpretativos.

Una de las creaciones más personales de Juan Vela fue el modelo Capricho. Durante la década de 1990 dedicó varios años a estudiar cómo mejorar la comodidad, el peso y la respuesta de las castañuelas. El resultado fue un instrumento concebido para facilitar el toque y reducir el esfuerzo durante las sesiones prolongadas de práctica, sin renunciar a una amplia gama de posibilidades sonoras. La empresa mantuvo su nombre, Juan Vela Sevilla, en el interior de estos ejemplares, convirtiéndolo en una identificación de autor y en un reconocimiento permanente a su creador.

La relación de Castañuelas del Sur con destacados profesionales del flamenco y la danza contribuyó a difundir sus instrumentos dentro y fuera de España. Sus castañuelas llegaron a intérpretes y concertistas, así como a instituciones y compañías de referencia, entre ellas el Ballet Nacional de España. En esta trayectoria se reconoce también la labor compartida de los hermanos Vela, cuyo trabajo ayudó a ampliar el horizonte técnico de un instrumento con una larga historia.

Su legado profesional continúa en la siguiente generación de la familia, que ha mantenido el oficio y la actividad del taller sevillano. La transmisión familiar de los conocimientos, junto con la incorporación de mejoras en materiales y diseños, ha permitido que una tradición artesanal siga vinculada a las exigencias de los intérpretes actuales.

Recordar a Juan Vela es reconocer el trabajo de un constructor que dedicó su vida a estudiar y perfeccionar las castañuelas. Su nombre permanecerá asociado a los instrumentos que diseñó, a las innovaciones que impulsó junto a su hermano y a una manera de entender el oficio en la que la experiencia manual y la investigación sonora formaban parte de un mismo empeño.








viernes, 23 de octubre de 2026

martes, 20 de octubre de 2026

LA CROTALOGÍA. Estudio y edición crítica.






1931. Danza flamenca.

 
1931
Danza flamenca
Pons Arnau, Francisco
Óleo sobre lienzo






Francisco Pons Arnau (Valencia, 1886-Madrid, 1955), discípulo y yerno de Joaquín Sorolla, cultivó el retrato, el paisaje y las escenas de carácter costumbrista. En esta obra representa a una bailaora en pleno gesto coreográfico, acompañada por un guitarrista y situada en un ambiente luminoso y elegante.


La figura femenina concentra toda la atención: el movimiento de los brazos, el vestido y la actitud corporal transmiten la tensión y el dinamismo del baile. Entre sus manos parecen distinguirse unas castañuelas, integradas en el propio gesto de la danza. Su presencia resulta especialmente interesante porque, además de instrumento musical, las castañuelas se habían convertido en uno de los elementos visuales asociados a la representación artística de la danza española.

Más que una escena documental, Pons Arnau construye una imagen idealizada del ambiente flamenco y de la figura de la bailaora, en la que música, danza, vestuario y luz forman una misma composición.







jueves, 15 de octubre de 2026

CARLOS CANTERO GRANADOS. Concertista y profesor de castañuelas.

 
Concertista y profesor de castañuelas, vinculado a Madrid. Su actividad pública como intérprete de castañuelas está documentada, al menos, desde 2013, cuando intervino en el programa Los clásicos de Radio Clásica, de Radio Nacional de España, dedicado a Jordi Casas y al Coro de RTVE. 
La presentación del programa señala expresamente que Cantero Granados reivindica el papel de las castañuelas en la programación musical. La referencia resulta especialmente significativa por tratarse de una fuente institucional y por situar su actividad en un contexto de reivindicación de las castañuelas como instrumento musical dentro de la programación de concierto.

En 2014 aparece documentado como profesor de castañuelas en la programación del centro Pilates Pueblo Nuevo, de Madrid, donde se anunciaban clases impartidas por él. La referencia permite establecer, como mínimo, una actividad pedagógica paralela a su dedicación concertística.

Cantero Granados se identifica asimismo profesionalmente como concertista de castañuelas, denominación que emplea en su propia documentación profesional. La información disponible permite relacionar su actividad artística con una concepción de las castañuelas como instrumento susceptible de interpretación autónoma y de exploración de posibilidades expresivas más allá de su utilización como instrumento de acompañamiento del baile. Una publicación de El mundo de las castañuelas boleras lo identifica precisamente como concertista y señala su dedicación a la exploración de nuevas posibilidades expresivas del instrumento.

En septiembre de 2025 participó en una actuación en Piedrahíta junto al organista Álvaro Carretero y la soprano Azucena López, figurando como intérprete de castañuelas. Esta referencia documenta la continuidad de su actividad concertística y, al mismo tiempo, su participación en un contexto musical distinto del acompañamiento habitual de la danza española.

Su nombre figura asimismo en la fonoteca de The World of the Castanets asociado a una grabación titulada Solo de Castañuelas, identificada como interpretación de Carlos Cantero Granados en Madrid. El documento constituye un testimonio sonoro de su actividad como solista, aunque la fecha de incorporación de la grabación a la fonoteca no permite establecer por sí misma la fecha exacta de realización del registro.

La actividad artística de Cantero Granados no se limita a la interpretación musical. Está documentada asimismo su dedicación a los tejidos artísticos y a las artes aplicadas, con una trayectoria vinculada a la realización y enseñanza de tejidos. 

En 2017 presentó en Espacio Ronda, Madrid, la exposición ENTRAMADOS, del papel a la seda. Esta faceta resulta relevante para comprender la amplitud de su actividad artística, aunque constituye un ámbito profesional diferenciado de su trayectoria como castañuelista.

La documentación actualmente localizada permite, por tanto, establecer una actividad continuada de interpretación y enseñanza de las castañuelas desde, al menos, 2013, así como la existencia de interpretaciones en solitario y de colaboraciones con otros músicos y artistas. 

No se han localizado todavía fuentes suficientes para establecer con precisión su fecha y lugar de nacimiento, formación musical específica, maestros de castañuelas, fecha de comienzo de su carrera, repertorio completo, discografía o relación exhaustiva de sus conciertos. 
Estos aspectos deben permanecer abiertos a futuras aportaciones documentales.

Fuentes: RTVE, Los clásicos: Jordi Casas y el Coro de RTVE, Radio Clásica, 11 de junio de 2013; Pilates Pueblo Nuevo, «Programación curso 2014/2015», Madrid, 17 de septiembre de 2014; Espacio Ronda, documentación de ENTRAMADOS, del papel a la seda, Madrid, 2017; The World of the Castanets, Fonoteca, «Solo de Castañuelas. Carlos Cantero Granados. Madrid»; documentación audiovisual y publicaciones relativas a las interpretaciones de Carlos Cantero Granados.


PARA SABER MÁS:



EL PRESENTE DE LAS CASTAÑUELAS
Bailarines, concertistas e intérpretes de nuestro tiempo

Bailarines, concertistas e intérpretes que hicieron historia










1844. Paquita.

 
1844. 
Paquita, 
Carlotta Grisi
autor desconocido






Paquita es uno de los ballets románticos más conocidos del siglo XIX. La coreografía original fue creada por Joseph Mazilier, con música de Édouard Deldevez y libreto de Paul Foucher. Aunque algunas imágenes y referencias están fechadas en 1844, el ballet se estrenó oficialmente en la Ópera de París el 1 de abril de 1846, con Carlotta Grisi en el papel protagonista.


En esta representación, Carlotta Grisi aparece caracterizada como Paquita y sostiene claramente unas castañuelas en la mano derecha, mientras adopta una posición de baile. La presencia del instrumento resulta especialmente significativa dentro de la construcción de la imagen de lo español en el ballet romántico francés. La propia clasificación de la estampa en Wikimedia Commons la incluye entre las obras del siglo XIX que representan castañuelas







miércoles, 14 de octubre de 2026

González, Inma. Concertista y profesora.

 

Hasta septiembre de 2026, la trayectoria de Inma González aparece así vinculada a una concepción de las castañuelas como instrumento de interpretación musical autónoma, además de su tradicional relación con la danza española. Su actividad reúne tres vertientes estrechamente relacionadas: la interpretación como solista, la enseñanza basada en el Método Maleras y la búsqueda de nuevos contextos escénicos para las castañuelas. 

Desde su formación infantil con Emma Maleras hasta sus colaboraciones con orquestas sinfónicas, conjuntos de cámara, música electrónica y músicos de distintas tradiciones, su carrera muestra una continuidad poco habitual entre la escuela de castañuelas desarrollada en Barcelona durante la segunda mitad del siglo XX y la actual práctica concertística del instrumento.

Inma González es una concertista y profesora de castañuelas nacida en Barcelona, vinculada desde su infancia a la danza española y, especialmente, al estudio de las castañuelas como instrumento musical. Su formación se desarrolló junto a maestros de danza y de castañuelas como Rosita Segovia, José de la Vega, Paco Romero y Emma Maleras. Esta última tendría una importancia decisiva en su trayectoria. González obtuvo la Matrícula de Honor en el Método Maleras para castañuelas y colaboró posteriormente con Emma Maleras en exámenes, clases y conciertos.

Su relación con las castañuelas comenzó siendo muy joven. Según ha explicado la propia González, en su primera escuela de danza el estudio del Método Maleras formaba parte de la formación de las alumnas de danza española. Comenzó el método con Juana Escarabajal a los siete años y, alrededor de los diez, pasó a estudiar directamente con Emma Maleras. Durante esos años formó parte del Coro de Castañuelas de Emma Maleras y llegó a actuar con alumnas de mayor edad. La propia intérprete ha explicado que Maleras ejerció sobre ella una influencia fundamental tanto desde el punto de vista técnico como pedagógico.

En los primeros años de su trayectoria profesional actuó vinculada a distintos ámbitos de la danza española. Entre las actuaciones que aparecen documentadas se encuentran su participación en el Festival de Danza Rosita Segovia del castillo de Perelada, sus intervenciones como solista de castañuelas en el Palau de la Música Catalana y su participación, como invitada de Amics de l'Òpera de Sabadell, en Carmen de Georges Bizet. La documentación disponible presenta 1983 y 1984 de forma diferente al referirse al inicio de su carrera como solista, por lo que no resulta prudente fijar un único año para todos estos primeros acontecimientos.

Durante las décadas siguientes González desarrolló una actividad concertística cada vez más internacional. Actuó en España, Alemania, Bélgica, Francia, Países Bajos, Estados Unidos, Hungría y Japón, y colaboró con intérpretes de distintas especialidades. Entre sus compañeros de escenario figuran los guitarristas Horst Sohn, Denis Sungnho, José Luis Montón y Yves Storms, el flautista Marc Grauwels, el guitarrista japonés Kiyoshi Shomura, el pianista Stéphane De May, el violonchelista Luc Tooten, la violinista Sonja Kalajic, la pianista Yoko Suzuki y el acordeonista Christophe Delporte.

Una parte especialmente significativa de su trayectoria fue la colaboración con Marc Grauwels y Kiyoshi Shomura. En 2001 realizó con ambos una gira por Japón que incluyó distintos auditorios y centros culturales. Su actividad internacional también la llevó al Gusman Theatre de Miami, a la inauguración del 48th Llangollen International Musical Eisteddfod de Gales y al European Youth Music Festival celebrado en Fertőd y Budapest. Asimismo, grabó junto a la cantante María del Mar Bonet y colaboró con Radio Nacional de España y Televisión Española.

En 1993 obtuvo el primer premio de castañuelas en el Internationalen Kastagnetten-Wettbewerb celebrado en Colonia, Alemania. Este reconocimiento aparece de manera reiterada en su documentación profesional y en perfiles dedicados a su actividad docente y artística.

González no se ha limitado a la interpretación. Una parte esencial de su trayectoria ha sido la enseñanza y la difusión del Método Maleras. Ha ejercido como profesora de castañuelas en escuelas de danza y música de Barcelona y su entorno, entre ellas las vinculadas a Rosita Segovia, José de la Vega y Pastora Martos, e imparte clases en el Centro de Arte Flamenco y Danza Española Amor de Dios de Madrid. También ha desarrollado una actividad internacional mediante cursos y clases magistrales en distintos países europeos y en Estados Unidos. Posteriormente incorporó la enseñanza en línea, con alumnos residentes en diversos países de Europa, América y Asia.

Su relación con Emma Maleras fue también de continuidad pedagógica. González ha explicado que, después de completar su formación, sustituyó a Maleras en algunas de las escuelas donde esta ejercía como profesora y durante años participó como miembro del jurado de los exámenes del Método Maleras. Junto con Consol Grau estuvo además vinculada a la creación del grupo que posteriormente se conocería como Tocs, antes Cor de Castanyoles. Más tarde creó el Coro de Castañuelas de Inma González, concebido para trabajar con acompañamiento musical en directo y con una concepción escénica diferente de la posición tradicionalmente estática del intérprete de castañuelas.

Su labor pedagógica incluye también la elaboración y difusión de materiales específicos para el estudio de las castañuelas, como la partitura de sevillanas que publicó en 2006, en este blog, concebida para trasladar por escrito los principales patrones rítmicos y fórmulas técnicas del toque de este género.

En 2007 dirigió, junto con Marta Cid, El Somni d'un so, un concierto-espectáculo en el que las castañuelas constituían el eje conductor de una propuesta que reunía música en directo, danza, ópera y acrobacia aérea. El proyecto se vinculaba también a la figura de Antonia Mercé, La Argentina, y a la búsqueda de nuevas formas de presentación escénica del instrumento.

A partir de 2012 amplió sus colaboraciones camerísticas. Formó un trío con la violinista Sonja Kalajic y la pianista Yoko Suzuki, con quien ha mantenido una colaboración particularmente continuada. En 2013 comenzó a trabajar con el acordeonista Christophe Delporte y, junto con Marc Grauwels, participó en actuaciones en Corea del Sur en 2016. En 2017 fue invitada como solista por la orquesta de cámara I Virtuosi di Waterloo, con Jean-Frédéric Molard al violín.

La colaboración con Yoko Suzuki dio lugar a diversos conciertos y estrenos de obras para piano y castañuelas. En mayo de 2018 ambas realizaron una gira por España en la que presentaron De Oriente a Occidente y un homenaje a Emma Maleras con motivo del primer aniversario de su fallecimiento. González participó también en actividades relacionadas con el centenario de Maleras y fue comisaria de la exposición homenaje #100EmmaMaleras, además de dirigir el concierto celebrado en el Centro de Arte Flamenco y Danza Española Amor de Dios de Madrid.

Su actividad como solista junto a formaciones orquestales adquirió especial relevancia a partir de 2019. Ese año actuó con la Orquesta Sinfónica de Las Palmas en el VIII Concierto Popular de Año Nuevo, dirigido por Rafael Sánchez-Araña en el Auditorio Alfredo Kraus. La programación de estos conciertos registró, según la documentación de la artista, más de 6.000 espectadores en las cuatro sesiones. En 2020 abrió la temporada de conciertos del Conservatori de Música Isaac Albéniz de la Diputació de Girona con Olé!, junto a Yoko Suzuki al piano y Séverine Rospocher a la flauta.

En 2021 participó como solista invitada en el Concierto de Primavera. La Música Española, con la Orquesta Sinfónica de Ponferrada y El Bierzo, dirigida por Manuel Alejandre Prada, en el Teatro Bergidum de Ponferrada. Ese mismo año organizó el I Encuentro de Castañuelas de Concierto en El Bierzo, contribuyendo así a consolidar un espacio específico para la interpretación concertística de las castañuelas.

En 2022 regresó a la colaboración con la Orquesta Sinfónica de Las Palmas para Zarzuela Glam 3.0 y participó como profesora y solista invitada en el II Encuentro de Castañuelas Ciudad de Sevilla. Al año siguiente amplió nuevamente el campo de su actividad. Participó junto a Yoko Suzuki y Aleksandra Ivanovski en el homenaje a Alicia de Larrocha celebrado con motivo del centenario de su nacimiento y llevó las castañuelas al Sónar 2023 de Barcelona en una colaboración con la artista Marina Herlop. Esta intervención resulta particularmente significativa dentro de su trayectoria por situar el instrumento en un contexto de música electrónica y creación contemporánea.

Durante 2023 mantuvo asimismo una relación estrecha con la Orquesta Sinfónica de Ponferrada y El Bierzo. Participó en dos conciertos celebrados en el Teatro Afundación de Vigo y en el concierto Solistas Internacionales V del Teatro Bergidum de Ponferrada. La programación oficial del Bergidum la presentó expresamente como solista invitada y profesora de castañuelas.

En 2024 continuó su actividad internacional. Fue invitada por el Consulado de España en San Pedro Sula y la Fundación Victoriano López al concierto de celebración del Día de la Hispanidad, celebrado junto a la Orquesta Sinfónica Victoriano López en el Teatro José Francisco Saybe de Honduras. Ese mismo año retomó colaboraciones con Yves Storms y realizó una pequeña gira por Bélgica junto al flautista de pico Patrick Denecker.

En 2025 volvió a trabajar con la Orquesta Sinfónica de Ponferrada y El Bierzo. Participó en el World Orchestra Festival celebrado en Viena en julio, donde la orquesta actuó en espacios como la Wiener Konzerthaus y el Musikverein. La Cadena SER documentó la presencia de González como solista de castañuelas en el festival y la participación de la orquesta en distintos escenarios vieneses. En diciembre de ese mismo año volvió al Teatro Bergidum para el Concierto de Navidad de la Orquesta Sinfónica de Ponferrada, con un programa que incluía obras de Albéniz, Falla y Granados, además de repertorio de zarzuela.

La actividad documentada más reciente corresponde a 2026. El 7 de agosto participó en el Festival Classissimo de Bruselas, dentro del programa Soleil du Sud, dedicado a músicas de España y América Latina. Actuó junto al flautista Marc Grauwels y el guitarrista Kiyoshi Shomura, en un repertorio que incluyó obras de Lorca, Falla, Villa-Lobos, Máximo Diego Pujol, Albéniz, Ibert, Ginastera y Piazzolla. La participación está documentada tanto por Spain Arts & Culture, del Ministerio de Cultura, como por la programación oficial de Classissimo.
 




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domingo, 11 de octubre de 2026

1793. Costumes des Fêtes.


1793
Costumes des Fêtes,
Mascarades.
anonyme francais





La figura femenina representada en este grabado anónimo francés de 1793 ofrece un interesante testimonio de la relación entre la indumentaria espectacular, las diversiones cortesanas y los instrumentos musicales asociados al gesto coreográfico a finales del siglo XVIII. 

El grabado pertenece al universo de los costumes de fêtes y las mascarades, un ámbito en el que el vestido contribuía a construir personajes, representar jerarquías y transformar temporalmente la apariencia de quienes participaban en fiestas y espectáculos. La figura parece concebida para llamar la atención por su silueta, la riqueza ornamental y la amplitud de sus accesorios, antes que para documentar un traje de uso cotidiano.


El elemento más significativo para The World of the Castanets es el pequeño instrumento que la mujer sostiene en la mano levantada. Su forma corresponde a unas castañuelas, aunque la reproducción disponible no permite examinar con suficiente detalle su configuración ni determinar cómo están construidas.

Su presencia es relevante porque las castañuelas aparecen  integradas en la representación de un personaje. El grabado permite documentar la representación de un instrumento semejante a las castañuelas dentro de un contexto teatral.

Una imagen puede proporcionar información sobre su apariencia, su posición en las manos y su asociación con determinados personajes, pero no siempre permite identificar con certeza el instrumento ni reconstruir su uso musical.

El título Costumes des Fêtes, Mascarades remite a una tradición de representaciones festivas en las que el vestuario tenía un papel fundamental. Las mascaradas podían reunir música, danza, alegorías y personajes caracterizados mediante trajes extraordinarios. En la Francia de los siglos XVII y XVIII, estos espectáculos estuvieron vinculados a la vida cortesana y a las producciones teatrales.

La colección del Departamento de Artes Gráficas del Museo del Louvre conserva un conjunto relacionado con este universo, titulado Costumes des Fêtes, Mascarades. Théâtres, etc., de Louis XIV. En él se encuentran diseños de vestuario asociados a espectáculos concretos. 


Estos ejemplos documentan que las castañuelas formaban parte del imaginario escénico francés mucho antes de finales del siglo XVIII. Su presencia estaba integrada en espectáculos donde el movimiento corporal, la música y la caracterización visual se concebían conjuntamente.

La imagen nos recuerda que la historia de las castañuelas no debe limitarse a su presencia en la danza española. También es necesario investigar sus representaciones en los teatros, ballets, óperas y mascaradas de otros países europeos. Los diseños de vestuario, las estampas y los documentos escénicos pueden ayudar a reconstruir ese panorama, siempre que se distingan los datos documentados de las interpretaciones iconográficas.

Referencia para ampliar la investigación: Musée du Louvre. Consulta sus colecciones de dibujos y diseños teatrales, donde se conservan ejemplos documentados de intérpretes con castañuelas en espectáculos franceses del siglo XVII.





 

Nina Corti.

 
Bailarina, coreógrafa e intérprete de castañuelas nacida en Zúrich (Suiza) en 1953. Su trayectoria artística, iniciada en la danza española y el flamenco, evolucionó hacia una concepción escénica en la que las castañuelas adquirieron progresivamente un protagonismo propio, llegando a intervenir como instrumento solista junto a orquestas, conjuntos de cámara y músicos de formación clásica.

Nina Corti nació en el seno de una familia de músicos. Desde niña recibió formación de danza, ballet y música, y estudió piano entre 1961 y 1971. Su aproximación a la danza española comenzó durante su adolescencia y estuvo vinculada inicialmente a Susana Audeoud, conocida artísticamente como Susana, y a Antonio Robledo. Según el propio relato de Corti, a los trece años asistió en el Teatro de la Ópera de Zúrich a una actuación de Susana y José de Udaeta. Al día siguiente compró sus primeras castañuelas. Desde 1973 siguió regularmente los cursos de Susana y Antonio Robledo en Berna, Zúrich y Colonia, y posteriormente recibió también formación particular de Susana en España.

Su formación flamenca continuó en España. En 1977 estudió con Enrique "El Cojo" en Sevilla y, durante sus estancias posteriores en Madrid, trabajó en el entorno de la escuela Amor de Dios con maestros como Ciro Diezhandino, María Magdalena, El Güito, Manolete, La Tati, Paco Fernández y otros. Su actividad profesional como bailarina comenzó públicamente en 1972, cuando tenía diecinueve años, y durante los años siguientes combinó la danza española estilizada con el flamenco. En 1973 actuó con el Stadtorchester Winterthur y participó en un programa que incluía las Siete canciones populares españolas de Manuel de Falla, seguido de una gira por Hungría con actuaciones, entre otros lugares, en la Academia Liszt de Budapest.

Durante las décadas de 1970 y 1980 Corti desarrolló una carrera internacional como bailarina y coreógrafa. Sus programas fueron incorporando músicos procedentes del flamenco, el jazz y la música clásica, una combinación que se convirtió en una de las características de su trabajo. En 1979 puso en relación el flamenco con su formación musical clásica y jazzística mediante el proyecto Jazz meets Flamenco, y en 1984 inició Flamenco Inspiration, producción que mantuvo distintas formaciones hasta comienzos del siglo XXI. En ellas colaboraron músicos como Pepe Habichuela, Juan Carmona, José Mercé, Enrique Morente, Ramón del Portugués, Guadiana, José Luis Montón y otros intérpretes de diferentes procedencias.

Las castañuelas ocuparon dentro de esta trayectoria un lugar cada vez más destacado. Corti no las utilizó únicamente como elemento rítmico integrado en la danza, sino que desarrolló una técnica y un lenguaje escénico que le permitieron presentarlas también en contextos de concierto. Esta faceta resulta especialmente visible a partir de sus colaboraciones con formaciones de música clásica.

En 2004 participó como solista en el proyecto Granada de la Philharmonie Baden-Baden, junto al tenor Héctor Sandoval y el guitarrista Pepe Justicia. El programa, dedicado a obras de la zarzuela española, dio lugar también a una grabación. La propia Philharmonie identifica a Nina Corti como intérprete de castañuelas y destaca específicamente su interpretación solista del Fandango de Doña Francisquita, de Amadeo Vives. El programa fue presentado en el Festspielhaus de Baden-Baden y posteriormente en conciertos benéficos para UNICEF en Berna y Basilea.

Otro momento fundamental de su trayectoria concertística fue su colaboración con el Carmina Quartet y el guitarrista Rolf Lislevand. En 2009 intervino en la grabación de Fandango, publicada por Sony Classical, que reunía obras de Haydn y Boccherini. Corti interpretó las castañuelas en el Fandango del Quinteto para guitarra y cuerdas n.º 4 en Re mayor, G. 448, de Luigi Boccherini. La grabación fue realizada en marzo de 2009 en el Castello di San Polo in Rosso, en Italia. La catalogación de la Bibliothèque nationale de France identifica expresamente a Corti como intérprete de castañuelas y, de manera significativa, la clasifica entre los intérpretes de idiófonos de percusión.

La colaboración con el Carmina Quartet no se limitó al registro discográfico. La propia Corti explica que interpretó en numerosas ocasiones el Fandango de Boccherini junto al cuarteto y a Rolf Lislevand. Su participación quedó así vinculada a una obra del repertorio clásico en la que las castañuelas desempeñan un papel esencial dentro del discurso musical.

La dimensión concertística de Corti aparece asimismo documentada en Londres. En 2016 participó en el programa Goyescas: Music in the Time of Goya, organizado por la Iberian and Latin American Music Society dentro del Echoes Festival y realizado en colaboración con el Instituto Cervantes y Acción Cultural Española. El programa reunía obras de Boccherini, Valledor, Fernando Sor, Scarlatti, Soler, Falla, Granados y otros compositores. El Instituto Cervantes la presentó expresamente como choreographer & castanets, mientras que la memoria de Acción Cultural Española la identifica como responsable de coreografía y castañuelas.

Su actividad con las castañuelas continuó en los años siguientes. En 2019 fue invitada como artista especial al Hong Kong City Hall, donde actuó junto al Hong Kong City Chamber Orchestra, dirigido por Andrew Sewell, y la guitarrista Sharon Isbin. En el programa figuraba nuevamente el Fandango de Boccherini, además de las Danzas rumanas de Bartók. En esta ocasión la propia Corti aparece acreditada como responsable del concepto, danza, coreografía, castañuelas y vestuario.

La prensa española la describía en 2017 como una bailaora flamenca suiza que posteriormente era concertista de castañuelas. No obstante, la documentación biográfica de la propia Corti muestra que su actividad artística permaneció estrechamente ligada a la danza y a la coreografía. 

Después de más de cinco décadas de actividad escénica, Corti continuó actuando y formando a nuevas generaciones. Entre 2021 y 2025 impartió cursos, talleres y clases particulares en su estudio de flamenco de Schaffhausen. En 2022 y 2023 celebró su cincuenta aniversario artístico y en 2024 ofreció sus últimos grandes conciertos en Zúrich, Wil y Schaffhausen. En diciembre de 2025 terminó la actividad docente regular de su escuela de flamenco, poniendo fin a una carrera internacional de aproximadamente cincuenta y cinco años.



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