El banquete español
El Burdel español
Cornelisz Vermeyer, Jan (c. 1504-59)
Museo Metropolitano de Arte
El grabado conocido como The Spanish Banquet, también difundido con el título alternativo de The Spanish Brothel, es una obra compleja y deliberadamente ambigua que se inscribe en la tradición moralizante y satírica del grabado flamenco del siglo XVI. Atribuido a Jan Cornelisz Vermeyen y fechado hacia 1545, el trabajo responde tanto al interés etnográfico por las “costumbres extranjeras” como a una mirada crítica, cargada de estereotipos, sobre la sociedad española vista desde el norte de Europa.
Vermeyen fue un artista estrechamente vinculado a la corte de Carlos V, conocido sobre todo por sus dibujos y cartones para tapices, así como por su participación en la documentación visual de campañas imperiales, como la expedición de Túnez. Su formación flamenca se refleja en la minuciosidad del trazo, el gusto por las escenas densamente pobladas y el énfasis en los gestos expresivos, rasgos que en este grabado se ponen al servicio de una escena de género con una fuerte carga narrativa y simbólica.
El contexto social que evoca la imagen no debe entenderse como una descripción literal de un banquete español, sino como una construcción moral y cultural destinada a un público septentrional. La escena reúne personajes de distintas edades y sexos en torno a una mesa, en un ambiente ruidoso, desordenado y sensual, donde el exceso, la gesticulación exagerada y la proximidad física sugieren tanto la convivialidad como la disolución de las normas. Este tipo de imágenes formaba parte de un discurso visual más amplio que asociaba a España con la pasión, la teatralidad y cierta licencia moral, tópicos frecuentes en la iconografía europea del momento.
Especial interés tienen las figuras que aparecen en actitud de baile o acompañamiento rítmico, especialmente aquellas que parecen chasquear los dedos. Estos gestos, a menudo interpretados como “castañetas” hechas con los dedos, no implican necesariamente la presencia de castañuelas como instrumento material, sino que remiten a una práctica corporal de marcación rítmica. El chasquido digital, empleado como recurso sonoro en contextos festivos, de danza o de acompañamiento informal, aparece aquí integrado en la escena como signo de animación y bullicio. Vermeyen enfatiza el movimiento de las manos y la tensión de los dedos para sugerir sonido y ritmo en una imagen silenciosa, reforzando la impresión de un ambiente vivo y ruidoso.
Estas figuras no ocupan una posición central, pero cumplen una función clave en la lectura de la obra, ya que conectan el banquete con el ámbito de la danza y la música popular, elementos tradicionalmente asociados a la corporalidad, al placer y, en el discurso moralizante, a la falta de contención. El gesto de “hacer castañetas” con los dedos actúa así como un marcador cultural y simbólico más que como una descripción organológica precisa, contribuyendo a la caracterización de la escena como un espacio de sociabilidad intensa y ambigua.
Otro aspecto especialmente significativo de este grabado es la ausencia explícita de castañuelas como objeto instrumental. En The Spanish Banquet, Jan Cornelisz Vermeyen no muestra en ningún momento pares de castañuelas, ni atadas a los dedos ni sostenidas en la mano, ni tampoco ningún otro idiófono reconocible de ese tipo sobre la mesa o en el entorno inmediato.