sábado, 24 de enero de 2026

1540. Dance of Death. The Book of Transience.

 
1540
Wilhelm Werner von Zimmer (1485 - 1575)
Dance of Death
The Book of Transience





La imagen pertenece al Vergänglichkeitsbuch (Libro de la transitoriedad), compilado hacia 1540 bajo el patrocinio de Wilhelm Werner von Zimmer, y se inscribe plenamente en la tradición tardo-medieval y renacentista de la Danza de la Muerte (Totentanz). Nos encontramos ante una escena donde la Muerte, personificada como esqueleto animado, interactúa con un personaje vivo —probablemente un clérigo o erudito— en un gesto que combina invitación, burla y admonición moral.

El Vergänglichkeitsbuch no es un libro artístico autónomo en sentido moderno, sino como una obra moralizante ilustrada, concebida para la reflexión devocional y ética. 
El esqueleto aparece en actitud dinámica, casi danzante, adelantando un paso y extendiendo el brazo hacia el personaje vivo, al tiempo que sostiene un instrumento sonoro en la otra mano.
El personaje vivo, vestido con indumentaria clerical o académica, responde con una actitud ambigua: no huye, sino que parece aceptar la interacción, lo que sugiere tanto resignación como inconsciencia. Este tipo de escenas suele contener una crítica implícita a los estamentos privilegiados, subrayando que ni el saber ni la dignidad espiritual ofrecen salvación frente al destino común.


El elemento más singular de la imagen es el instrumento que porta el esqueleto: unas tablillas interdigitales de tres piezas, provistas de cascabeles. Se trata de un idiófono de entrechoque manual, poco frecuente en la iconografía del Totentanz, pero de enorme interés simbólico y organológico.

Desde el punto de vista formal, el instrumento recuerda a tablillas rítmicas populares, sujetas entre los dedos y accionadas mediante el movimiento del brazo y de la mano. La adición de cascabeles introduce un componente sonoro agudo y penetrante, asociado tradicionalmente tanto al ámbito ritual y procesional como al carnaval y la marginalidad.

La elección de este instrumento no es casual. Las tablillas y cascabeles evocan varios registros simultáneos:

Lo marginal y lo excluido: remiten directamente a las tablillas de San Lázaro, utilizadas por leprosos para advertir de su presencia y pedir limosna. En este sentido, la Muerte se asocia a la figura del excluido por excelencia, aquel que habita en los márgenes de la sociedad.
La advertencia sonora: como en el caso de los leprosos, el sonido funciona como aviso. La muerte no llega en silencio: se anuncia, sacude, interrumpe el orden cotidiano.
La inversión moral: en el contexto de la Danza de la Muerte, cuando figuras eclesiásticas o de autoridad aparecen asociadas a instrumentos propios de marginados, se produce una crítica alegórica: la “lepra espiritual” del clero o de la sociedad corrompida queda expuesta mediante la equiparación simbólica.



La presencia de las tablillas interdigitales con cascabeles en manos del esqueleto intensifica el carácter ambiguo de la escena: entre danza y advertencia, entre ritual y burla. Este instrumento convierte el acto de morir en un ritmo impuesto, un compás al que todos deben someterse. 

Desde la perspectiva de la iconografía musical medieval y renacentista, se trata de un testimonio excepcional del uso simbólico de los idiófonos de entrechoque en contextos alegóricos de alta densidad moral y espiritual.








EL MUNDO DE LAS CASTAÑUELAS

Las entradas de este Blog provienen de una antigua página publicada en internet en los años 90. En principio se pretende publicar los conte...