CASTAÑUELAS
A la iglesia, si me muero,
me las tengo de llevar,
castañuelas y pandero,
y la caña de pescar.
(Y) ¡Oh, qué celemín de albarca!
¡Oh, qué tórdiga de sal!
¡Oh, qué bueno, bueno, bueno!
¡Oh, qué bueno, bueno, va!
Cantadas por María Antonia Ovejero García, nacida en Robleda en 1902 y entrevistada por
Gustavo Cotera y por el que esto firma el día 1 de septiembre de 1987.
FRAILE GIL, JOSÉ MANUEL
El pandero cuadrado en el Rebollar salmantino.
En Salamanca. Revista de estudios. nº 51
Ediciones de la diputación de Salamana, 2004