miércoles, 1 de enero de 2020

BIBLIOTECA 1903 La aldea perdida. Armando Palacio Valdés



1903
La aldea perdida.
Armando Palacio Valdés


En torno del baile se había agrupado mucha gente. Para hablarse necesitaban gritar, porque el ruido del tambor y la gaita y las castañuelas era ensordecedor. De cuando en cuando se producía viva llamarada en uno de los ángulos de la plazoleta, subía un cohete y estallaba en el aire. Era Celso, quien, despreciando el bailoteo por grosero y prosaico, se entretenía en dispararlos rodeado de niños.